Escuela de codo

Epicondilitis (codo de tenista)

La epicondilitis es la inflamación de los tendones de los músculos extensores de la muñeca y los dedos que se insertan en una protuberancia ósea del húmero a nivel de la articulación del codo que se llama epicóndilo lateral.

El tendón principalmente afectado en la epicondilitis es el del músculo extensor radial corto del carpo (extensor carpi radialis brevis), que tiene la inserción más profunda en el origen del tendón extensor común, y ayuda a extender y estabilizar la muñeca.

La inflamación, si se mantiene en el tiempo, produce una degeneración de la unión del tendón al hueso, debilitándola y aumentando la tensión en la zona. Esto puede producir dolor con las actividades en las que este músculo trabaja, como levantar pesos, sujetar, agarrar o apretar con la mano.

La epicondilitis generalmente se produce por exceso de uso. Realizar actividades repetidas que aumentan la tensión en la zona de inserción de los tendones del epicóndilo. Suelen ser actividades en las que se produce un agarre con la mano o sujeción repetitivas de utensilios o herramientas como por ejemplo: carpintería, carnicería, pintura, limpieza, peluquería, sastrería y costura, ordenador, tenis, pádel, etc.

Un traumatismo directo sobre la parte externa del codo o un gesto aplicando una gran fuerza también pueden causar una inflamación en la zona de unión del tendón al húmero de los músculos del epicóndilo.

El motivo principal de consulta de los paciente es el dolor en la zona externa del codo: el dolor se localiza sobre el epicóndilo lateral del húmero, que se vuelve sensible al tacto. El dolor aumenta al hacer gestos que aumentan la tensión en el tendón (levantar peso, agarrar, apretar, etc.) y se puede extender hasta la mano. A veces, duele durante la noche y con cualquier movimiento del codo.

El tratamiento inicial de la epicondilitis es conservador.

Al principio hay que hacer reposo funcional: limitar la actividad que ha provocado la inflamación en el tendón del epicóndilo sin llegar a un reposo total.

Modificaciones de las actividades diarias: Conviene ver la forma de modificar la manera de realizar la actividad que ha causado el problema. Es lo más efectivo para solucionar la epicondilitis aunque no siempre es posible.

Aplicación de frío local. Las compresas frías pueden ayudar a disminuir la inflamación y el dolor en la fase inicial. Puede usar una compresa de gel frío reutilizable, una bolsa con hielo, incluso una bolsa de verduras congeladas (guisantes, por ejemplo). Esto último no lo recomendamos por la poca duración del frío. Envuelva en un paño la compresa o la bolsa de hielo. Mantenga el frío sobre la zona dolorosa de 15 a 20 minutos. Repita de tres a cuatro veces al día. También puede frotar la zona dolorosa y el recorrido de los músculos de antebrazo hasta la muñeca con un cubito de hielo durante menos tiempo (unos 5 minutos). Tenga cuidado de no quemarse la piel.

Su médico de familia le puede prescribir antiinflamatorios que pueden ayudar a aliviar el dolor.

Cincha de epicondilitis: es una banda elástica que se coloca rodeando el antebrazo por debajo del codo y disminuye la tensión que llega al tendón inflamado. Puede disminuir el dolor mientras se realizan actividades.

Infiltraciones: la inyección local de un corticoide de acción prolongada en la zona puede disminuir la inflamación y mejorar el dolor. No se recomiendan más de 3 (tres) infiltraciones. Suelen ser eficaces para aliviar el dolor a corto plazo (media de unas 6 semanas).

Rehabilitación: tratamiento con ultrasonidos, calor, y fisioterapia mediante masaje transverso, estiramientos y fortalecimiento excéntrico, entre otros, pueden ser útiles.

Ondas de choque: son un tipo de ondas acústicas de alta frecuencia y energía, parecidas a los ultrasonidos pero de mayor frecuencia y densidad. Se aplican en las estructuras lesionadas. Tienen un efecto analgésico y de regeneración de los tejidos. Parece que tienen un efecto positivo, pero todavía no hay suficientes estudios científicos para tener conclusiones definitivas sobre su eficacia.

Infiltraciones de plasma rico en plaquetas: es un tipo de terapia biológica en la que se infiltra plasma rico en plaquetas, que tiene un efecto antiinflamatorio y de regeneración de los tejidos por la acción de los factores de crecimiento plaquetarios existentes en el plasma. El plasma se obtiene extrayendo sangre del paciente y, mediante un proceso de centrifugación, se separan las células de la sangre de las plaquetas que contienen los factores de crecimiento plaquetarios. Aunque para condiciones clínicas individuales pueden tener un efecto positivo, todavía no hay suficientes estudios científicos que aporten pruebas definitivas sobre su eficacia.

En epicondilitis crónicas, que no se resuelven con los tratamientos conservadores adecuados, manteniéndose el dolor y una discapacidad importante para realizar las actividades cotidianas durante al menos un (1) año, se puede plantear realizar un tratamiento quirúrgico para reparar el tendón lesionado cuando. La cirugía puede ser abierta o mediante artroscopia.

Cuidados y ejercicios de rehabilitación en casa para tratar la epicondilitis

En los siguientes vídeos, del canal de YouTube FisioSilvia En Casa, Silvia Serrano, fisioterapeuta de la UGC Interniveles de Medicina Física y Rehabilitación, muestra una completa pauta de cuidados y ejercicios para tratarse en casa una epicondilitis.

Es este vídeo puede ver diferentes técnicas de automasaje para el tratamiento de la epicondilitis. Se recomienda relajar también la musculatura antagonistas (los músculos flexores de la muñeca y los dedos). Masaje manual. Técnica de Jones de 90 segundos. Masaje transverso profundo de Cyriax. Masaje con hielo. Estiramientos. Vendaje neuromuscular.

Automasajes para epicondilitis crónica. FisoSilvia En Casa

Si tiene una epicondilitis crónica en este vídeo puede ver una serie de recomendaciones y ejercicios para aliviar el dolor de codo rebelde. Inicie realizando los ejercicios sin peso y progrese usando peso, 0,25kg, 0,5kg hasta 1,0kg en sucesivas semanas. Igualmente progrese aumentando las repeticiones de 5 – 10 – 15 – 20 – 30 (aumente 5 repeticiones cada semana hasta llegar a 30 repeticiones si las tolera bien). Realice los ejercicios y estiramientos de forma suave, lenta y progresiva, siempre sin dolor. Es normal que note algunas molestias pero nunca dolor. Puedes aplicar calor húmedo o hielo durante 5 minutos al finalizar los ejercicios. Pruebe y aplíquese lo que mejor te siente.

Recomendaciones y ejercicios para epicondilitis crónica. FisioSilvia En Casa

Terapia ocupacional en la epicondilitis

Publicado el 5, mayo de 2020 por escueladerehabilitación. Con la colaboración de Mª Nieves Muñoz.

En el siguiente vídeo del canal de YouTube de Mª Nieves Muñoz Alcaraz, terapeuta ocupacional de la UGC Interniveles de Medicina Física y Rehabilitación, puede obtener información con recomendaciones, adaptaciones y estrategias para modificar actividades que pueden provocar epicondilitis.

Terapia Ocupacional en epicondilitis lateral. Mª Nieves Muñoz Alcaraz

En la siguiente presentación, elaborada por Mª Nieves Muñoz, puede conocer los factores de riesgo, las modificaciones de actividades, los cuidados con las posturas, el uso adecuado de herramientas, las adaptaciones y los productos de apoyo para prevenir y mejorar la epicondilitis lateral.


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